26 ene 2012

¡Me propulso!


Soy el pulpo de este mar
y me encuentro desolado
porque vino el calamar
como loco y de costado.

No entendí lo que decía
porque el miedo me invadió
y salí con mucha prisa
temiendo ver un tiburón.

Después de aquella huída
me encontré a don camarón
que algo viejo parecía
pero de un gran corazón

Le pedí que me ayudara
a resolver esta cuestión
porque sólo era difícil
y mejor si éramos dos

Cómo ya no se asustaba
de tan tranquilo que vivía
muy prontito se enteró
lo que el calamar decía

Y así fue como me dijo
que el amigo calamar
quería que me diera prisa
para ir a jugar.